No me esperaba para nada que fuera a ocurrir ese momento. Allí estaba el, un chico del montón que tenía algo atractivo. Su personalidad natural, gracioso y agradable, haciéndome sentir eso que tanto temía. ¿Amor? Pues digamos que fue un flechazo, pero a medida que iba pasando el tiempo junto a el, yo iba descubriendo poco a poco esa faceta cariñosa y dulce. Sus besos... aun mas dulces y apasionados, hacían que me quedara con ganas de mas.
Su presencia junto a mi me hacia sentirme protegida y segura bajo ese cuerpo musculoso.
Su sonrisa, su voz, y sus ojos... otra perdición, el pearcing y esas pequeñas rastas le dan un look personal, que le quedaba genial (y eso que a mi me van lo pijos). Hacia tiempo que no me sentía así. Y ahora solo estoy deseando de volver a verle, aunque no se si será posible.
Por ahora es...lo que necesito
No hay comentarios:
Publicar un comentario